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Semblanza del Dr. José Rubén Hinojosa Martínez*

A Marzo de 2001

Escrita por la Dra. Nora A. Hinojosa Ayala

Agradezco a los organizadores de este congreso su amable invitación para honrar la memoria de mi padre, el Dr. José Rubén Hinojosa Martínez. Nació en un hogar humilde y espiritual mostrando desde pequeño una vocación de servicio. Ayudando en la farmacia de sus padres repartía medicamentos montado en su bicicleta, sembrando así la semilla del ideal por brindar bienestar al prójimo.  Por ello se formó médico y muchos años después psicoanalista.

Parte de la historia de la psicología clínica, la psiquiatría y el psicoanálisis de la ciudad de Monterrey se plasma en su persona. Estudió medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de N.L. hace ya 50 años cumplidos. Posteriormente, entusiasmado con los procesos mentales del ser humano, se formó como psiquiatra en la Universidad de Washington de San Luis Missouri retornando a la Cd. de Monterrey para casarse con la Sra. María Genoveva Ayala y establecer su consulta. Fue, de 1954 a 1956, el primer director médico del Manicomio del Estado, como antes se le denominaba, ganando dicho puesto por oposición, separando por vez primera los pabellones masculinos de los femeninos. Abrió en 1956, fungiendo como su director, la Clínica del Valle, clínica privada para atender a pacientes psiquiátricos en internamiento.

Vislumbrando la necesidad de proseguir su formación, ya que deseaba entender a profundidad el dinamismo intra psíquico se trasladó a la Cd. De México en donde se formó como psicoanalista en la Asociación Psicoanalítica Mexicana terminando sus estudios en 1965. Mientras tanto, de 1962 a 1964, trabajó como médico externo del departamento de Higiene Mental del Hospital Infantil de México, siendo de los primeros psiquiatras en México en atender a la población infantil. Ingresó como miembro de la Asociación Psicoanalítica Internacional en 1966 y en 1967 a la Federación Psicoanalítica de América Latina.

Su regresó a Monterrey, su ciudad natal, lo caracterizó un ánimo entusiasta para trasmitir sus nuevos conocimientos. En 1963 se formó la Sociedad de Medicina Psicosomática siendo él miembro fundador en donde para ello influyó su visión dinámica de los padecimientos médicos. En dicha sociedad los trabajos que se presentan, hasta la fecha, son predominantemente psicodinámicos.  Fue así como también se volcó a fundar en 1966 la entonces llamada Unidad de Psiquiatría la cual luego se constituiría en un postgrado del Departamento de Psiquiatría del Hospital Universitario de la Universidad de N.L. en donde, cito textual: “los alumnos recibieron un entrenamiento fenomenológico y psicodinámico de las enfermedades mentales.”[1] Ahí fungió hasta 1971 como Jefe Académico de Post-grado y generosamente donó mobiliario para montar un pequeño consultorio. Todo esto lo realizó al lado de su amigo entrañable, el Dr. Rubén Tamez, organizando ambos los planes de estudio para formar a los médicos psiquiatras.

Siempre entusiasta, vio la necesidad de formar a los psicólogos clínicos que pedían supervisiones añorando más conocimientos, siendo así como posteriormente, en 1972, fundó la Clínica de Psicoterapia y su Instituto. En este año celebraremos el treinta aniversario de nuestra institución en el cual muchas generaciones de psicólogos y médicos, para precisar dieciocho,  se han formado como psicoterapeutas competentes, psicoanalíticamente orientados. Muchos han destacado como profesionales valiosos: directores de clínicas, directores de carreras de psicología, tanto en la UR como en la UDEM así como en la Universidad de N.L, muchos otros asumiendo puestos importantes en el ámbito de salud en organizaciones gubernamentales como privadas. El Instituto de Psicoterapia ha sido, hasta la fecha, semillero de futuros psicoanalistas, el grado de Maestría nos fue reconocido desde 1996 por Secretaría de Educación. Habría que destacar que miles pacientes de escasos recursos se han beneficiado en su Cínica por las bondades de un tratamiento psicoterapéutico, contando en la actualidad, con la posibilidad de atender 50 consultas diarias.  Es por demás reiterar que a la fecha atendemos personas no sólo del estado sino de estados circunvecinos como Tamaulipas y Coahuila.

A finales de los años 70 se reunieron semanalmente en la casa del Dr. Hinojosa un grupo de psicoanalistas, el Dr. Ricardo Díaz Conty, el Dr. César Garza Guerrero, el Dr. Eduardo Riojas Leal, el Dr. Rubén Tamez, posteriormente uniéndose al grupo el Dr. Mario Estrada Espinosa y el Dr. Hernán Solís, para constituir el Grupo de Estudios Psicoanalíticos de Monterrey obteniendo el reconocimiento por la IPA en 1977 durante el congreso en Israel. Se designó entonces un sponsor comitee integrado por los doctores Inga Villarreal de Bogotá Colombia, Ramón Ganzaraín de Topeka, Kansas y Carl P. Addatto de Nuevo Orleáns, con quienes bajo su tutela, y no sin arduos trabajos, se convierte GEPM, en 1982, en Sociedad Provisional de la IPA en el Congreso de Amsterdam. Esfuerzo, dedicación, constancia y amor a la profesión hicieron que posteriormente dicha Sociedad Provisional se consolidara como la Asociación Regiomontana de Psicoanálisis de Monterrey siendo su primer presidente el Dr. José Rubén Hinojosa.

En 1984 cuando hizo la presentación del Instituto escribió: “Un Instituto que deseamos tenga la apertura necesaria para dar cabida en su seno a las diversas formas de investigar y de conceptualizar el inconsciente humano, a través de la técnica psicoanalítica ideada y desarrollada por el profesor S. Freud, que acoja con amplitud de criterio las distintas tendencias teóricas existentes, en la actualidad, del campo psicoanalítico y en donde las normales inquietudes académicas de sus miembros desemboquen en el diálogo esclarecedor, dentro del marco de la amistad. Un Instituto, en fin, que esté siempre al servicio de sus agremiados, que motive la creatividad, estimule la continua preparación científica, la superación profesional de sus integrantes y que por ningún motivo caiga en la trampa intelectual de una estéril e inútil rigidez teórica”.  Dicha cita refleja su espíritu conciliador en cuanto a las relaciones grupales y universitario en cuanto a sus ideas científicas.

Psicoanálisis y Posmodernidad es un trabajo que presentó en 1997 en Mérida, Yucatán, resulta ser un escrito producto de una mente inquieta y joven. En el se cuestionaba las repercusiones en el tratamiento psicoanalítico de la mass media, el consumismo, el culto por el cuerpo y la búsqueda incesante por la originalidad. Enfermo, más ignorando su estado de salud, se trasladó para presentar su último trabajo psicoanalítico a la Cd. de Veracruz en Mayo del 2000. Dicho trabajo aparece publicado en la última revista de la APM.

Su maravillosa y bastísima biblioteca cubre todas las especialidades psicoanalíticas y patentiza la diversidad de sus intereses intelectuales: las artes, la literatura, la poesía, la historia, la filosofía, la política, las ciencias. Me enorgullece decir que mi padre fue maestro, supervisor y analista de muchas generaciones de psicólogos, médicos, psiquiatras y psicoanalistas. Su legado vive en los profesionales valiosos que pueblan ahora nuestra ciudad.

Se podría decir que el Dr, José Rubén Hinojosa Martínez fue un hombre que formó las instituciones que permitieron la entrada de un pensamiento psicoanalítico en nuestra ciudad diseminando su ideario en el medio social, cultural así como profesional permitiendo la atención oportuna de muchos pacientes que requerían de un entendimiento sofisticado para aliviar sus padecimientos.

* Semblanza leída en el Conreso de Psicoanálisis en Monterrey, N.L.
[1] Trabajo presentado en la reunión Científica Anual en Mayo de 2000 en la Cd. De Veracruz